Hola, soy Mònica Moles, y te doy la bienvenida a este primer episodio del año en Caminos de Bienestar.
Un espacio donde compartimos herramientas sencillas, prácticas y humanas para aprender a vivir con más equilibrio, más presencia y más suavidad… incluso cuando la vida va rápida.
Y sé que enero llega muchas veces con un peso que no siempre nombramos:
propósitos, expectativas, listas infinitas de cosas que “esta vez sí”, agendas que queremos llenar de hábitos perfectos… y, en paralelo, esa sensación silenciosa de que quizá nos estamos exigiendo demasiado.
Hoy quiero invitarte a un enfoque distinto.
Un enfoque más amable, más posible, más real:
👉 Empezar el año sin autoexigencia, y con hábitos que te sostengan de verdad.
Porque construir bienestar no va de hacer más, sino de elegir mejor.
Y este episodio quiere enseñarte justo eso.
Enero y la trampa del “nuevo yo”
Cada año, en estas fechas, nos prometemos un montón de cosas.
Y la intención es bella… pero la estrategia, no siempre.
El famoso “este año sí” a veces trae debajo un mensaje más duro:
“lo que soy ahora no es suficiente”.
Y ahí empieza la fricción interna:
- Queremos una rutina perfecta.
- Queremos energía ilimitada.
- Queremos dejar todos los malos hábitos de golpe.
- Queremos un cuerpo, una mente y una vida completamente distinta… el día 2 de enero.
¿Y qué ocurre?
Que el cerebro entra en modo alerta.
La neurociencia es clara:
👉 los cambios radicales se viven como una amenaza.
👉 lo pequeño y progresivo se vive como seguridad.
Por eso tantos propósitos fallan: no por falta de fuerza de voluntad, sino por exceso de autoexigencia.
El bienestar no empieza en grande, empieza en lo cotidiano
Voy a decir algo que quizá te sorprenda:
Un hábito sostenible no nace de la motivación; nace del cuidado.
Del cuidado por cómo funciona tu mente, tu energía, tu ritmo interno.
De entenderte en vez de empujarte.
Por eso este año te propongo girar la mirada:
En vez de preguntarte:
“¿Qué quiero conseguir?”
Pregúntate:
“¿Qué necesito sostener este mes?”
“¿Qué me haría la vida más ligera hoy?”
Ahí empieza el bienestar de verdad.
No en metas gigantes, sino en ajustes suaves.
Tres pilares para crear hábitos que sí se mantienen
Quiero darte una estructura clara, sencilla y muy práctica.
Para que este enero no te agotes… sino que te acompañes.
Pilar 1: la intención correcta
No es lo mismo proponerse caminar todos los días…
que proponerse ser una persona que cuida su energía.
No es lo mismo querer meditar 20 minutos…
que querer cultivar calma.
Cuando eliges la intención adecuada:
👉 el hábito deja de ser una obligación
👉 y se convierte en una expresión de quién quieres ser.
Piensa en una palabra para este mes:
calma, claridad, energía, presencia, ligereza, conexión…
Esa palabra será tu brújula.
Pilar 2: microacciones, no metas rígidas
El cambio sostenible nace de microacciones.
- 3 respiraciones antes de abrir el portátil.
- Pausar 1 minuto entre tareas.
- Beber agua cada vez que vuelves a la mesa.
- Colocar el cuerpo erguido cuando te descubres encogido.
- Despedir el día con 1 frase amable.
Pequeño. Repetido. Consciente.
Eso es lo que el cerebro puede sostener.
Cuando algo es demasiado grande, abandonamos.
Cuando algo es pequeño, lo integramos sin darnos cuenta.
Pilar 3: lo que no se nombra, no se cambia
Un hábito necesita un recordatorio.
No somos robots. No tenemos memoria infinita.
Pon señales visibles:
- una nota en la pantalla: “respira antes de empezar”,
- una alarma suave al mediodía: “pausa”,
- una palabra en tu agenda,
- una frase en la cocina.
No es infantil.
Es inteligente.
Es respetar cómo funciona tu mente.
Enero desde la amabilidad: 3 prácticas para empezar ahora
Quiero dejarte tres propuestas muy simples para estos días.
Tres maneras de cuidarte sin exigirte.
🌿 Práctica 1: Ritual de apertura suave
Elige una frase para empezar tu jornada.
Solo una.
Puede ser:
“Hoy me acompaño.”
“Hoy voy conmigo, no contra mí.”
“Hoy lo hago posible, no perfecto.”
Dila en voz baja antes de empezar.
Parece pequeño.
Pero cambia tu disposición interna.
🌿 Práctica 2: La pausa consciente de 60 segundos
Cada vez que termines algo, antes de saltar a lo siguiente:
- detén tu respiración un instante,
- deja que el cuerpo suelte los hombros,
- mira lejos,
- permite que la mente se resetee.
Un minuto.
Esa pausa te devuelve claridad y energía.
Es una de las prácticas con más impacto real en productividad saludable.
🌿 Práctica 3: Tu cierre amable del día
Antes de dormir o antes de acabar la jornada:
elige una sola cosa que merezca gratitud.
No tienen que ser logros.
Puede ser algo mínimo: una sonrisa, una sensación bonita, un momento más tranquilo.
Este hábito crea dirección interna.
Le dice a tu mente:
“sí, hoy también hubo luz”.
Si este enero te sientes apagado… no estás fallando
Muchísima gente empieza enero con la batería baja, aunque quiera hacer ver que no.
Enero es un mes exigente:
volvemos al trabajo, retomamos ritmos, cargamos expectativas, ponemos presión en nuestras propias metas.
Si te sientes sin energía, dispersado, lento…
no pasa nada.
No estás faltando a nada.
Solo estás volviendo.
Y volver lleva tiempo.
La vida no se acelera porque lo diga el calendario.
El bienestar tampoco.
Por eso, este episodio es una invitación a que empieces el año de otra forma:
👉 más lento,
👉 más consciente,
👉 más amable,
👉 más alineado contigo.
El bienestar que se sostiene no nace de grandes propósitos.
Nace de pequeñas decisiones repetidas con intención.
Este mes, permítete empezar pequeño.
Porque cada gesto amable contigo, por pequeño que parezca, está creando una versión de ti más presente, más clara y más ligera.
Y si sientes que necesitas acompañamiento para integrar bienestar real en tu día a día —en tu vida personal o en tu equipo—, en Zentrum Coaching estaré encantada de caminar contigo.
Gracias por estar aquí.
Gracias por cuidarte.
Y gracias por empezar este año desde un lugar más humano.
Nos escuchamos en el próximo episodio. 🤍
