Ya lo dijo Seth Godin.

Y es que tu público necesita emoción para impulsarle a realizar la acción que tú deseas.

Fíjate, ¿qué historia te contaron que todavía recuerdas?

Su poder reside en emocionarte, porque conectas con el personaje. Resuenas con lo que le sucede y te engancha hasta el final para saber cómo termina.

Y si además te llevas un nuevo aprendizaje de la historia, permanece en tu recuerdo, por más tiempo que pase. Eso es storytelling.


¿Por qué te cuento esto?

Porque las historias funcionan muy bien también en el mundo de los negocios. Y es que hacen que tu público se identifique con los personajes; empatice con tu marca, con tus ideas, tu propósito y valores. Además, nadie puede discutirte la historia que cuentas.

Y no sólo eso, una buena historia hará que tu público la recuerde y sobre todo, la siga asociando con tu marca.

¿Recuerdas los anuncios de la Lotería de Navidad? ¿Y el de los turrones El Almendro? ¿O el de la nueva campaña de Ikea «Arrimar el hombro»?


Escribir una historia de marca que emociona es sólo cuestión de práctica.

Si no sabes por dónde empezar, hoy te comparto las 5 claves que harán emocionar a tu cliente hasta el final.


Objetivo


Antes de empezar a escribir, pregúntate ¿qué quieres conseguir con esa historia contar?


Como en otras ocasiones, es fundamental que tengas claro a quién le escribes, qué problema tiene, qué es lo que quiere conseguir.

Y no vale hacer conjeturas, porque las suposiciones sólo harán que tu cliente se aleje de ti, porque sentirá que simplemente, no le entiendes.

Así que investiga a fondo para conocerle muy bien: cómo piensa, cuáles son sus intereses, sus miedos, sus necesidades, cómo quiere sentirse.

¿Prestarías atención a alguien que sientes que se preocupa por ti y te hace sentir escuchado?


Identifica la emoción

Sin emoción ni enganchas ni movilizas a que pase a la acción.

Así que elige bien, ¿con qué emoción quieres conectar?

Puede ser preocupación, rabia, miedo o cualquier otra que tu cliente esté ahora sintiendo porque no ha conseguido aún resolver su problema.

Eso sí, no olvides que la resolución de la historia debe tener un final feliz, puesto que tal como termina, es la percepción y asociación que hará tu público con tu marca.


Valores e ideas

¿Cómo quieres ser percibido como marca?

Atrévete a ser tú, a mostrar quién eres realmente.

Olvídate de copiar a otras marcas que les va muy bien, ni tan sólo te compares con ellas.

Y es que tu público necesita confiar en ti, y para ello no puedes seguir escondiéndote detrás de una máscara por temor a no gustar a todo el mundo. ¿A caso todo el mundo es tu cliente ideal?

Recuerda, sin confianza no hay venta.

Planteamiento, nudo y desenlace

Toda historia bien contada debe contemplar estas 3 fases.

Puedes añadir intriga y curiosidad incluso, para atraparle aún más.

Busca ejemplos de historias que te han impactado, ¿cómo lo hicieron?

Define el personaje

El héroe con quien tu público empatizará, quien representa las ideas y valores de tu marca.


Un sólo apunte más.

La historia no va de ti, ni de tu marca ni de tu empresa; va de tu cliente y su necesidad, el problema que quiere resolver.


¿Has encontrado quizá alguno de estos aspectos que te está bloqueando para construir una buena historia?

The following two tabs change content below.
Coach, economista, formadora, copywriter, instructora de mindfulness y meditación

0

Tu carrito